Talking about photography

I’ll be talking about photography and instagram this Thursday 8th September in OjoRojoFabricaVisual.

See you there!

Cra 5 26C – 62
Bogota, Colombia

PhotoEspaña Scolarship

Scolarship grants for the Master PHE 2016-2017

©Photo: Mar Sáez

I’m very glad to announce that I’ve been granted a scholarship to study the Master Theories and Artistic Projects 2016-2017 this year. Many thanks to PhotoEspaña and the PHotoEspaña International Centre Alcobendas PIC.A for this opportunity.

Runa crosses the pond

Runa Photos

Runa Photos

I’m really happy to announce that from now I’m part of Runa Photos. I have no words to describe how I feel right now. I’m really thrilled.

Thanks to Karla Gachet, Misha Vallejo and Ivan Kashinsky for welcoming me in the family.

Please, go to Runa’s website and take a look to the stories we have there, and don’t forget to follow us on facebook and instagram :-)

Runa’s website: www.runaphotos.org
Facebook: www.facebook.com/RunaPhotos
Instagram: www.instagram.com/runa_photos

Med Photo Fest 2016

MedPhotoFest 2016

MedPhotoFest 2016

I want to thank the cultural association Mediterraneum and Vittorio Graziano, artistic director of Med Photo Fest for the invitation to exhibit one of my current projects next to great young artists. My project, called “The Flood” will be exhibited from 6 to 29 May in Modica and Catania as one of the personal exhibitions of the Italian festival.

“L’ottava edizione del MED PHOTO FEST 2016, pone lo sguardo sul tema “LUCE” ,interpretato da giovani fotografi emergenti di rilevanza nazionale ed internazionale.”
“Al MedPhotoFest presenta il progetto “The Flood”, una storia che racconta con una sequenza ritmica di personaggi, luoghi e oggetti immersi in una luce confusa, con la sensazione permanente di galleggiare su un luogo silenzioso senza tempo, attraverso la visione di detriti sparsi di luce e materia.”

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El fuego purificador de Las Luminarias

El fuego purificador de las luminarias

El fuego purificador de las luminarias – Quesabesde.com

Esta semana Quesabesde.com, medio especializado en fotografía, publica una nota acerca de mi reportaje de Las Luminarias de San Antón, realizado en San Bartolomé de Pinares en enero del 2015:

“En las noches del 16 y 17 de enero, víspera de San Antonio Abad, patrón de los animales, las calles de la localidad abulense de San Bartolomé de Pinares se llenan de fuego para celebrar la noche de Las Luminarias, una espectacular fiesta patronal en la que jinetes a caballo saltan por encima de inmensas hogueras para purificarse y ahuyentar los malos espíritus.

Esta celebración, que cuenta con más de 200 años de antigüedad (aunque sus orígenes se remontan a los ritos paganos de la Edad Media), es la protagonista absoluta de un magnífico reportaje del fotógrafo colombiano Raúl Amaru, que nos sumerge con su cámara en la magia y el misterio del fuego purificador.”

Haz clic aquí para leer la nota completa en Quesabesde.com

Shooting Film

 

¿Qué hacer con las memorias de un día memorable, sino escribirlas? O al menos intentarlo.

Memorable fue el día en que, por primera vez desde que hago fotos, lo hice en película.  Ese día fue hace apenas un par de semanas. Si, en serio.

Es memorable porque ese día solo podía hacer 36 fotos, cuando lo normal pueden ser 360. Tenía una cámara y un rollo de película en blanco y negro. Cortesía de mi buen amigo Fito.

Y tenía una tarde de domingo en el centro de Madrid.

¿Qué hacer?

Intentar no desperdiciar película. Solo podría disparar cuando estuviera muy seguro de tener algo que contar. Cuando algo realmente me despertara el interés y por dentro me hiciera “clic”. Solo podría hacerlo cuando tuviera miedo de perder la foto. Tenía miedo, al menos un poco.

Caminar despacio. Observar. Cerrar un ojo. Mirar. Medir. Ver. Cerrar los ojos. Sentir. Seguir caminando. Seguir observando. Volver a mirar. Dudar. Mirar través del visor. Reaccionar. Y volver a dudar…

Y así estuve 4 horas. Disfrutando como no recuerdo antes de un recorrido que bien se puede hacer en 30 minutos. Desde el Palacio de Cibeles hasta la Plaza de España.

36 oportunidades son más que suficientes, si no para hacer fotos, para sentir la ciudad.

Cuba – El Diario del Viaje (1)

“La Burrita” – ©Raul Amaru Linares

Día 1 – La Habana, Cuba.
21:33pm – Espero a Alberto. Estoy en el hostal Hamel (Hospital 308, entre San Lázaro y Hamel -se lee jámel). Alberto es bongosero, es el percusionista de la orquesta de Félix. Los conocí hace un año en mi primer viaje a Cuba. Traje fotos, para él, para Félix y para Alejandro.

Llegué hoy a La Habana. El vuelo debió llegar a las 13:30, pero por un retraso en Bogotá aterrizamos a las 14:30. En inmigración se entretuvieron un rato conmigo: ¿Señor, me permite su pasaporte? ¿motivo de su visita? ¿tiene conocidos en la isla? ¿a quién conoce? ¿por qué? ¿trae cámara? ¿qué lentes trae? ¿qué planea fotografíar? ¿qué lugares planea visitar? ¿dónde se va a hospedar? ¿trae dinero en efectivo? ¿dólares o euros? ¿cuánto dinero trae? ¿tarjetas de crédito?. El mismo interrogatorio, salvo pocas diferencias, me lo hicieron dos veces. Una vez antes de sellarme la visa y tomarme una fotografía, otra vez antes de pasar por el control de aduana. Los funcionarios anotaron todas mis respuestas. Durante un momento se llevaron mi pasaporte y tuve que esperar. Al final me dejaron seguir: Bienvenido, disfrute de su estadía.

¿Taxi? ¡25 CUC! ¡Mínimo 20! ¡Ni pa tí ni pa mí, 18! ¡Vale, vamos por 15! ¡Coño, por 15 solo te llevan ese paquete!

Ese paquete es mi bicicleta, desarmada y envuelta en cartón. Es un poco grande y pesa 21 Kg. Eso decía la balanza del aeropuerto. Con la otra maleta, de 23 Kg me daba un total de 44 Kg; 12 Kg de sobrepeso: 70 dólares, señor. En la ventanilla del fondo, por favor.

Eran las 16:00 pero parecía el medio día, con el sol a 90º y pocas nubes, me cocinaba. Llegué al hostal. Un cuarto para seis personas acomodadas en tres literas. Mochileros entran y salen. No conozco a nadie. Por teléfono llamé a Alberto, a Félix, a Alejandro; nadie contestó. Quería descansar del viaje, salir a dar una vuelta, pero no quería salir solo. Ante el panorama, lo mejor sería ponerme manos a la obra: Sacar la herramienta y armar la bici. Mochileros entran y salen, pero ahora se detienen a mirar. Algunos hacen preguntas, sonríen. Ya no somos tan extraños.

Son las 19:00 y la bicicleta está casi lista, excepto por el manubrio. De alguna manera lo he quitado en Bogotá y ahora no soy capaz de ponerlo nuevamente. Ya llevo casi 45 minutos intentando enroscar un largo tornillo que lo ajusta al eje inferior. Estoy sudando, mucho. Un chileno va saliendo con su novia, intenta ayudarme, no lo consigue. Al salir, observa que afuera, en la calle, alguien aprieta los frenos de otra bicicleta. Me recomienda pedir ayuda afuera. Salgo a preguntar. Me dicen que no me pueden ayudar, pero me recomiendan ir donde Alay, que es ciclista y vive dos cuadras hacia arriba, por San Lázaro. Recojo mis cosas y llevo la bicicleta hasta la casa de Alay. Preguntando se llega a Roma, y a casa de Alay. Le cuento mi problema a Alay. Casi ni me mira. Retira el manubrio, toma el largo tornillo y lo mete en el tubo, enrosca, saca una pieza que va dentro -yo no la conocía, desenrosca el tornillo, ubica las piezas en su posición, mete el tornillo por el eje del manubrio y enrosca uniendo las dos piezas, introduce el manubrio en el tubo inferior y aprieta. ¿Tiempo total? Menos de dos minutos. ¿Qué más?, me dice. Pues si le echas un vistazo a todo me serviría mucho, le respondo. Se sienta en el portal de su casa y mira la bicicleta. ¡Alay, tráeme una llave 18! Alay -su hijo- le trae esa y otras llaves. Alay termina de ajustar mi bicicleta. ¿Cuánto te debo, Alay? Veinte pesos (cubanos). No tengo pesos cubanos, pero le pago 1 CUC (peso convertible, equivalente a 25 pesos cubanos -más o menos un dolar). Yo no puedo más que sonreir.

Son las 20:00 y la felicidad me ha quitado el cansancio. Salgo volando en mi bici hacia el hostal. Dejo las herramientas y busco mi cámara. Voy hasta el malecón. Quiero hacerle una foto a “la burrita”. Celebro con una Cristal, un choricito, una croqueta. Ya casi va a oscurecer.

Alberto contesta el teléfono y va a venir a buscarme en un rato. Espero a Alberto.

Bagatela, por Javier

Shadows on Yellow Wall - ©Raul Amaru Linares

Shadows on Yellow Wall – ©Raul Amaru Linares

Mi amigo Javier, ha escrito un corto pero bello relato, inspirado en esta fotografía:

La pintura que empieza a desconcharse. La silueta de una cúpula, o, por qué no, del pedestal vacío de una estatua. Las nervaduras de la izquierda: el sutil e intrincado mapa de una ciudad posible. Me pregunto cómo la describiría el Marco Polo de Calvino, con qué nombre de mujer la bautizaría. Arriba a la derecha no hay sombras: allí, simplemente, la pared es espejo. Y si no tuviera gorra, pensaría que el hombre al extremo del cuadro es la estatua, que, como ciertos días a cierta hora, se ha bajado de su pedestal y le echa un último vistazo a la plaza antes de irse, a donde sea que vayan las estatuas, a rumiar (o llorar) la vida.

Javier Tibaquirá Pinto

Javier es escritor y editor. En estos momentos debe estar trabajando en su proyecto personal: Un cuento escrito y editado por él mismo, con ilustraciones de Jorge Lewis Morales. ¡Ya quiero verlo!

¡Mil Gracias Javi!

Padre, hijo y espíritu armado.

alvaca

©Alvaro Andres Cardona

La vida partida en dos, el dolor, el desamparo, la impotencia, el reparo inexistente. Una obra que utiliza como metáfora fotografías rasgadas de seres idos sin razón, con violencia. Seres desterrados de la vida, que se quedaron vagando como fantasmas en la conciencia de quienes no pudieron despedirlos. Son ellos quienes completan un retrato armado con el ser amado. Padre, hijo y espíritu armado.

Cuando Álvaro me invitó a su exposición no pude negarme, él mismo me haría una visita guiada por la misma. Yo ya conocía su trabajo pero solo lo había visto por internet. Nos encontramos en la biblioteca a eso de las seis de la tarde y me contaría los detalles de cómo llegó hasta la selva del Catatumbo, en Norte de Santander, para cumplir con un reto personal que bien supo camuflar en un trabajo por encargo. Quería contar una historia, y para ello debería merecer la confianza de muchas personas, hacerse amigo para volverse familia, y entender.  Asumir y asimilar, sentir e interpretar, para mucho después, abstraer y retratar. Para contar, solo para contar.

El rostro del desaparecido se combina con el rostro del que quedó con vida, en un acertado ensayo fotográfico que muestra lo irreparable de la guerra, en cara de las víctimas. Esta es la obra de Alvaro Andrés Cardona, ganador del VII Premio Colombo Suizo de Fotografía.
Este trabajo se expone actualmente y hasta el 25 de Mayo en la Biblioteca Julio Mario Santodomingo. Luego seguirá su recorrido por la red de bibliotecas públicas de Bogotá.

Instalación de la exposición en la Biblioteca Julio Mario Santodomingo

Instalación de la exposición en la Biblioteca Julio Mario Santodomingo

No dejen de ir a verlo, y de visitar la página de Álvaro: www.alvaca.net